jueves, 24 de junio de 2010

capitulo 1 (terminado y final)

CAPITULO 1

MIGRACIÓN EN LA FRONTERA SUR DE MÉXICO.
Éste primer capítulo tiene por objetivo presentar una descripción general de la zona fronteriza en el estado de Chiapas, no se tocaran muchas novedades sobre este tema tan atendido en la investigación social, simplemente se presentará desde otro ángulo que colabore en la percepción de los problemas fronterizos.
Desde la perspectiva internacional la importancia de esta zona aumenta conforme avanzan los tratados comerciales de México con Centroamérica, ya que Chiapas es la puerta principal de acceso al sur y geopolíticamente concentra una formidable riqueza de recursos naturales que pueden ser materia prima para casi cualquier industria del mundo.
1.1.- MIGRACIÓN y FRONTERA
Para poder ahondar en los temas que nos corresponden, referente a política migratoria y derechos humanos en la frontera sur de México, es importante definir conceptos que determinan el contexto actual de ambos temas ante nuestro planteamiento.
Los desplazamientos territoriales del hombre han sido
Parte de su propia historia; agudizados en determinados
Periodos, atenuados en otros; han estado condicionados
Por diferentes factores de naturaleza ambiental, cultural,
Demográfica, económica, religiosa y sociopolítica.
Así, la formación de naciones, estados e imperios, de una
Parte, y las guerras de otra, han dado lugar a migraciones
Tanto voluntarias como forzadas.

Se han referido varias definiciones sobre el concepto de migración, por lo que se mencionarán las que más se acercan y describen a la situación de México y Honduras.
La palabra migración, proviene de la raíz latina migratum, de migro, que se refiere a una idea de movimiento, de traslación, en este sentido pasar a vivir de un lugar a otro.
El Consejo Nacional de Población , define a la migración como el desplazamiento de personas que cambian su residencia habitual desde una unidad político-administrativa hacia otra, o que se mudan de un país a otro, en un periodo determinado .
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía , define que migración es el cambio de residencia de una o varias personas de manera temporal o definitiva, generalmente con la intención de mejorar su situación económica así como su desarrollo personal y familiar.
Stephen Castles dice que la migración es “… una acción colectiva que se origina en el cambio social y que afecta a toda la sociedad, tanto en las áreas de salida como en las de llegada”
Por su parte Manuel Ángel Castillo, señala que históricamente la migración ha sido vista como el uso de una facultad de las personas, de las familias y eventualmente de grupos más amplios, reconocida en la mayoría de los marcos jurídicos, como el principio de libertad de tránsito. En muchos sentidos, se reafirma no sólo como parte del ejercicio de un derecho, sino también como una acción las más de las veces voluntaria, y cuya decisión remite a la búsqueda de mejores oportunidades y condiciones de vida.
La definición de éste autor, va más allá de las definiciones anteriores y la cual explica cómo debe de ser en la práctica el movimiento migratorio mexicano, donde se resaltan dos conceptos importantes que describen a la migración, el primero es facultad y el segundo es libertad de tránsito, más adelante se analizará la situación real de México frente estos dos conceptos y que tanto se apega ésta definición a la situación de los transmigrantes en su paso por nuestro país.
En conjunto con lo anterior, se puede definir en relación al concepto de migración al movimiento de personas las más de las veces voluntaria e incluso en varias ocasiones, quienes por razones económicas, políticas, sociales y culturales, se trasladan de su país de origen hacía otro, que le permitirá cumplir sus expectativas a una mejor calidad de vida, con características diferentes a acoplarse, en el cual la permanencia juega un papel determinante.
Respecto a las definiciones citadas y de acuerdo a la realidad que se presenta en México aplicable a nuestro punto de estudio que son los transmigrantes, podemos mencionar que el fenómeno migratorio es confuso y delicado de abordar en cualquiera de sus manifestaciones, ya sea al momento de registrar la salida o al momento del retorno de los emigrantes, la inmigración permanente o temporal o bien la migración de tránsito, éstas manifestaciones de la migración se presentan con dimensiones y características diversas que expresan viejas y nuevas tendencias.
En México, la migración ha sido un fenómeno determinante en la configuración actual de nuestro país. En las últimas décadas la migración internacional se ha convertido en uno de los temas más importantes en la agenda nacional, debido a que somos uno de los principales países expulsores de mano de obra y un país de paso o de transición migratoria de un importante flujo de personas (transmigrantes ) que tiene como destino final los Estados Unidos.
Sin embargo, la migración no es un fenómeno exclusivo de nuestro país. De hecho algunos autores han considerado que vivimos en la era de migración internacional, pues ésta ha crecido en volumen e importancia desde 1945 y de manera particular desde mediados de los años ochenta . Este movimiento masivo de personas de un país a otro genera, tanto para las naciones expulsoras como para las receptoras, desequilibrios y demandas que no siempre son atendidos debidamente . Como lo veremos más adelante en el caso de nuestra frontera sur.
La migración como concepto y como variable susceptible de medición está referida a una parte del universo de desplazamientos constantes que toda población realiza hacia y desde distintas áreas geográficas con la finalidad de desarrollar actividades tanto económicas como, culturales, sociales, etc.
Cuando estos desplazamientos o movimientos territoriales implican un cambio de localidad o país y de residencia habitual, en ambos casos, nos enfrentamos al fenómeno de la migración, o sea, el movimiento que realiza la población y que implica un cambio de localidad (o país) y de residencia habitual, definido en un intervalo de tiempo determinado.
Las constituciones y leyes nacionales, reconocen el derecho de los ciudadanos al salir e ingresar a un territorio. Sin embargo, examinada la cuestión desde el punto de vista del país de acogida, los derechos de los inmigrantes no son en realidad los mismos que los derechos de los nacionales, dada la existencia en numerosos estados de normas restrictivas en materia de inmigración. Tal planteamiento se analizará en un próximo apartado para ver las incongruencias existentes en México frente a dicho fenómeno.
Habiendo señalado lo anterior, procederemos a definir ¿Qué es una frontera?, lo cual nos permitirá encontrar la relación existente de ambos conceptos a la aplicación con política migratoria y derechos humanos en el sur de México.
¿Qué es una Frontera?
Para definir que es una frontera podemos citar a Bernard Reitel y Patricia Zander , quien señala que el término de frontera más allá del sentido militar que solía dársele toma un sentido más político con la construcción de los Estados-naciones y se apoya entonces en el concepto de frontera natural: el límite de un territorio es tanto más legible y fácil de controlar cuando reposa sobre un obstáculo físico.
La frontera se vuelve una línea en el trazado a veces artificial sobre el terreno y es objeto de arreglos. Su presencia es sin embargo legitimada a través del concepto de frontera natural. La frontera política consiste por consiguiente en una separación entre dos territorios (dos soberanías en pleno ejercicio), que se materializa en la existencia de una discontinuidad frecuentemente representada por una línea. Se enfrentan dos sistemas políticos, se tratan de igual a igual, pero sus funcionamientos, sus modos de organización, sus sistemas jurídicos difieren.
Por otra parte, Oscar Martínez señala que, la frontera como línea que separa una nación de la otra a la vez que establece regiones periféricas de sus respectivas naciones. Otra definición que podemos tomar es la referente a que una frontera no como región delimitada por el espacio físico, sino como la vecindad geográfica que produce relaciones entre individuos de diferentes niveles de desarrollo económico, tradiciones, valores culturales y grados de poder
Es importante destacar que las fronteras poseen una identidad propia diferenciada del resto de los territorios nacionales. Son heterogéneas (esto incluye los ámbitos social, económico, político, cultural, étnico, demográfico y ambiental) y se integran en múltiples subregiones, con características marcadamente diferenciadas.
El término frontera no solo implica una línea imaginaria o real, terrestre o marítima, la cual divida a dos o más gobiernos, sino que una frontera si bien puede separar dos soberanías, el aspecto que divide a las naciones es diferente debido a que las personas se pueden identificadas respecto a ciertos hábitos, conductas e intereses, lo cual los hace pertenecer o no a un país, esto es lo que los hace identificarse con su nación y no con la frontera. En éste sentido, las fronteras, se constituyeron a partir del surgimiento de los Estados-Nación, donde la definición de un territorio sobre el cual ejercer sus respectivas soberanías las obligó a demarcar una entidad territorial.
El proceso de delimitación, en la mayoría de los casos, provocó conflictos entre los Estados que a su vez, se planteaban el control sobre determinada región. A lo cual es innegable que la solución absoluta a dichos conflictos fue, es y debe ser la vía de la negociación a base de tratados y/o acuerdos.
La delimitación de la frontera sur de México, como la de muchos otros países, no fue nada fácil, ni se realizó en un periodo corto, de hecho fue un proceso que inicio en el siglo XIX y fue hasta el siglo XX que se puso verdadero énfasis en el control de la región. El intento por delimitar dicha frontera se dio poco después de acabadas las luchas de independencia.
En la segunda mitad del siglo XIX, se dieron nuevos acercamientos entre representantes de México y Guatemala; al no tenerse avances sustanciales, Guatemala acudió aún tercer país (evidentemente fue Estados Unidos). Por lo que finalmente en el año de 1882 que se firmó el Tratado sobre Límites y la línea divisora quedó establecida, en un principio por límites naturales.
Evidentemente México tuvo que fijar su frontera no solo con Guatemala, sino también con Belice (desde que esta era una colonia británica). El comienzo de dichas negociaciones se llevó a cabo poco después de la Independencia en México. En 1826 firmaron el Tratado de Amistad y Comercio, pero en relación a la frontera sur, no se llegó a ningún acuerdo.
A raíz de esto se inicio una controversia diplomática que duró hasta fines del siglo XIX, cuando México y Gran Bretaña finalmente suscribieron en 1893 el Tratado referente a Belice que entró en vigor hasta 1897 .
Actualmente, la frontera sur de México, a partir de los antecedentes descritos Chiapas se localiza al sureste de México; colinda al norte con el estado de Tabasco, al oeste con Veracruz y Oaxaca, al sur con el Océano Pacífico y al este con la República de Guatemala. Colinda al norte con Tabasco; al este con la República de Guatemala; al sur con la República de Guatemala y el Océano Pacífico; al oeste con el Océano Pacífico, Oaxaca y Veracruz-Llave. Y con una superficie territorial de 74,415 km2. Se conforma de 118 municipios, mismos que se distribuyen en nueve regiones: Centro, Altos, Fronteriza, Frailesca, Norte, Selva, Sierra, Soconusco e Istmo-Costa.
Las zonas fronterizas en Chiapas, como en la frontera de cualquier país, pueden ser muy diversas si las definimos por algún tipo de actividad, población o geografía. Una zona fronteriza –también llamada transfronteriza- siempre implica alguna relación con la frontera o más allá de ésta.
La frontera sur de México comprende una longitud total de mil 149 kilómetros por lo que conviene distinguir las cuatro regiones que cubren la frontera chiapaneca: Soconusco, Sierra, Fronteriza y Selva. Estas cuatro regiones, identificadas oficialmente como económicas, han sido clasificadas así por su geografía, más que por otra cosa; sin embargo, además de su posición limítrofe, destacan algunas características socioeconómicas que las hacen regiones fronterizas también, aunque no se les haya considerado de ese modo: regiones económico-fronterizas.
Mapa 1. Puntos de internación con presencia migratoria en la frontera Sur de México


Como se observa en el mapa, esta área representa uno de los cruces fronterizos más dinámicos de la región sur. Pues en ella se generan constantes flujos de población centroamericana, que para su estudio se dividen en: refugiados guatemaltecos (que se introdujeron al territorio mexicano durante la guerra civil guatemalteca), trabajadores temporales guatemaltecos, visitantes locales y residentes fronterizos. Dicha población ingresa a México a través del reconocimiento legal de su estancia por parte de las autoridades migratorias. Sin embargo esta norma no ocurre con los transmigrantes, que representan el último grupo de estudio, ya que deciden cruzar la frontera con el objetivo de lograr el sueño americano.
Pues bien, el flujo migratorio resulta difícil de evitar pues la originan diversas causas, como la búsqueda de empleo, conflictos políticos, desastres naturales, o hasta el simple deseo de una nueva vida.
La migración centroamericana vivió un acelerado crecimiento a finales de los años 70 y principios de los 80, debido a que países como Nicaragua, El Salvador, Panamá y Guatemala presentaron conflictos armados que amenazaron las fuerzas del Estado.
Por lo anterior, la frontera sur de México represento el punto clave para las miles de personas expulsados por dichos conflictos, por lo que refugiados, trabajadores temporales, visitantes locales, residentes fronterizos y finalmente el grupo perteneciente a la tipología migratoria que se desarrolla en la frontera sur y quienes son nuestra base de estudio la conforman los tansmigrantes. En dicho orden es como se han registrado las entradas a nuestro país
Por lo que, para este estudio enfocaremos éste trabajo en los transmigrantes extranjeros ya que en la última década se ha convertido en uno de los sectores más vulnerables, ya que en su tránsito por nuestro país a Estados Unidos, son víctimas de atropellos por parte de nuestras autoridades mexicanas, que más allá de salvaguardar los derechos humanos de la población emigrante, dichas autoridades cometen tales violaciones.
Por otra parte, basaré éste trabajo en uno de los municipios fronterizos con mayor entrada en Chiapas, que es Tapachula, donde analizaré cómo ha evolucionado el paso de transmigrantes, caso específico de hondureños, desde 2006 a 2010.
1.2.- Movimientos migratorios por la frontera sur de México
Históricamente el fenómeno migratorio ya es inevitable en la frontera entre México y Centroamérica, ya que el tránsito de personas ha generado un gran impacto e importancia que día a día tiene nuestra frontera sur, la ha colocado en un plano significativo en la agenda nacional, en el discurso de seguridad nacional versus seguridad humana, ya que el movimiento migratorio por esta zona en la frontera sur de México históricamente ha sido caracterizado por una intensa vida transfronteriza. Por lo que en este apartado se hablará de los movimientos que actualmente realizan los transmigrantes.
Comenzaremos por definir qué se entiende por flujos migratorios, Cecilia Imaz dice que “… los flujos migratorios son un tema político, porque implican el cruce de fronteras estatales, la transferencia de personas de la jurisdicción de un Estado a la de otro, y el cambio transitorio o definitivo en la pertenencia a una comunidad social y política nacional.”
El flujo migratorio que se ha desarrollado en la frontera sur de México y se ha caracterizado por una intensa vida transfronteriza, en la actualidad se tiene noticia de la existencia de distintos flujos migratorios, entre los cuales se encuentran los trabajadores agrícolas, trabajadores del sector servicios, refugiados y los transmigrantes. Sin embargo, en las últimas dos décadas, además de este patrón de movilidad fronteriza tradicional, se registra la presencia de grupos cada vez más significativos de transmigrantes indocumentados centroamericanos cuyo objetivo principal utilizar a México como país de tránsito para instalarse en Estados Unidos.
Dichos flujos ocurrentes en la frontera sur de México se caracterizan por cuatro elementos:
CARACTERISTICA DESCRIPCION
MOTIVO DE CRUCE Puede ser laboral, redes sociales, turístico o comercial, entre otros
DIRECCIONALIDAD Destacan dos tipos: sur-norte (que es nuestro punto de estudio) y norte sur.
CONDICION MIGRATORIA Documentada o indocumentada
DESTINO Esta calidad depende de cuál sea su propósito. Puede ser utilizar a México como tránsito y llegar a Estados Unidos, o bien, instalarse en México.
Fuente: elaboración propia basada en: Encuesta sobre migración en la frontera Guatemala-México, 2006. INM, COLEF, SEGOB, STPS.
Hay dos flujos en dirección sur a norte, el primero, compuesto mayoritariamente por visitantes locales, quienes se desplazan por razones familiares, laborales o comerciales hacia los centros laborales de la frontera México-Guatemala, México-Belice, que se dirigen hacia los centros urbanos más próximos, en especial Tapachula o Comitán (Chiapas) y Chetumal (Quintana Roo). En esta dirección sur-norte que cruza la frontera Guatemala-México, se destacan los turistas y transmigrantes documentados, quienes son un grupo pequeño y que su estancia en México es por un periodo corto.
El segundo flujo en dirección norte-sur, son los migrantes devueltos por las autoridades migratorias mexicanas o estadounidenses. Para el objeto de estudio de éste trabajo, en el caso de los migrantes hondureños y salvadoreños asegurados por las autoridades migratorias mexicanas son devueltos a sus países, por vía terrestre cruzando por Guatemala en dirección norte-sur.
Por lo que la presencia de los transmigrantes indocumentados, (como parte de nuestro punto de estudio) quienes principalmente son de origen guatemalteco, hondureño y salvadoreño, y que como ya se señalo su objetivo principal es internarse en Estados Unidos. Una gran parte de estos transmigrantes son detenidos por autoridades migratorias mexicanas, en su defecto, detenidos por autoridades estadounidenses.
De acuerdo al INM, la principal entrada a México de los centroamericanos y que definitivamente su propósito es establecerse en Estados Unidos sigue siendo la zona del Soconusco.




Mapa 2. Zona del Soconusco, principal entrada de centroamericanos.








* Elaboración propia
1.3.- Transmigrantes
La transmigración es un movimiento migratorio relativamente nuevo que hace referencia a personas en tránsito por un país distinto al de origen cuando se dirige a otro de destino. Éstas personas son, por decirlo de alguna manera, “migrantes de paso” por un tercer país. Entre ellos puede haber quien cuente con la documentación requerida por el de tránsito y/o destino, pero también quien no la tenga, que, en general son los más.
Por lo que en éste trabajo lo que nos interesa, son los transmigrantes su caso especifico son los hondureños, cuyo objetivo es llegar a Estados Unidos y las formas de ingreso a éste país son variadas; con permisos temporales que deben ratificar, ya que de no hacerlo se convierten en indocumentados, lo que sucede en la mayoría de los casos; o bien sin permisos de ningún tipo, es decir, indocumentados.
En éste sentido, no podemos dejar a un lago la definición de acuerdo a nuestra Ley General de Población, en su artículo 42 estable como transmigrante, al Extranjero en tránsito a otro país, que podrá permanecer en nuestro país hasta por treinta días, no puede cambiar de calidad o característica migratoria. Es así, como podemos referirnos a los migrantes centroamericanos en su paso por México, donde su destino final es Estados Unidos.
Sin embargo, se encuentra una contradicción si bien ya he señalado que el propósito de los transmigrantes es utilizar a México como paso para llegar a su destino final que es Estados Unidos, la manera en que pasan por México lo hacen de manera ilegal, ya que su permanencia por México es por días e incluso puede llegar a ser hasta un mes, ¿realmente el FM6 es utilizado? ¿Cuál es el número de personas que utilizan ésta calidad migratoria en México? O bien ¿Prefieren realizar su paso por México de manera ilegal?
En éste sentido, se encuentran diferentes versiones del porque los centroamericanos, sin importar su nacionalidad, deciden dejar su país:
1.- Realizar el sueño americano
2.- Encontrar trabajo y enviar dinero a sus familiares (conocidas como remesas) lo cual ha constituido una importante fuente de ingresos de divisas en los países del istmo (va mucho de la mano con el punto 1)
3.- La influencia de los vínculos familiares y sociales, determinan la decisión de migrar al lugar donde tienen dichos vínculos, ya que, facilitan la estadía, el dinero para sobrevivir en lo que se encuentra un trabajo, la comunicación con otros migrantes, recomendación para conseguir un trabajo, etc.
4.- Hay quienes dicen en la actualidad, que otro motivo para tomar dicha decisión son los problemas personales ya que huyen del maltrato físico y psicológico del hogar.

Tomando en cuenta que los centroamericanos sufren más cruzando México que cuando cruzan la frontera de Estados Unidos, ¿Por qué razón entonces como mexicanos reclamamos mejor trato de parte de nuestro vecino del norte, cuando exigimos algo que no damos? De un 100% de centroamericanos que van por el sueño americano un 80% se termina su sueño en suelo mexicano.
De acuerdo al Instituto Nacional de Migración (INM) para marzo de 2010 la entrada de transmigrantes por Tapachula Chiapas fue de 80 911 transmigrantes lo que hace que la ubicación geográfica de Chiapas, sea un lugar estratégico para los millones de migrantes indocumentados que transitan nuestro país para llegar a los Estados Unidos.
….. Yo soy de Guatemala y sufrí bastante al pasar por todo México me tarde 1 mes completo para poder pasar México porque para poder evadir a migración mexicana teníamos que rodear por todo el cerro, para mí que viví todo eso lo más difícil de este viaje fue cruzar todo México comparándolo cruzando el desierto de Arizona por 2 día caminando que rodear todas las garitas mexicanas en todo un mes …..
Juán, testimonio
Se mostrará que las circunstancias económicas, sociales y políticas que viven muchas personas en Centroamérica, más adelante el caso especifico de hondureños, las orillan a migrar de forma indocumentada hacia otro país, principalmente a Estados Unidos; y México es sólo un paso a su destino. Las autoridades de México siempre han pedido a Estados Unidos un trato digno para sus connacionales, trato que también está obligado México a dar a los centroamericanos que pasan por su territorio.
Los transmigrantes indocumentados utilizan distintos medios o rutas que los acercan al “sueño americano”, sin que los disuadan los peligros a que puedan enfrentarse en su trayectoria por México.
Por su paso, los transmigrantes son presa de la intolerancia, la corrupción, los engaños, malos tratos y abusos que cometen contra ellos los agentes de migración, las corporaciones policiacas y las bandas criminales de traficantes o polleros, como se les conoce, a quienes sólo mueve el interés de obtener ganancias a costa de la necesidad de otros .
Más adelante se expondré las causas y motivos que llevan a los hondureños a ocupar en los últimos cinco años el país número dos como expulsor de transmigrantes hacia nuestro país después de Guatemala, de qué manera ha impactado a nuestro país y que medidas puede tomar el gobierno mexicano para reducir el paso de transmigrantes, o bien, como ayudarlos tanto en política migratoria como en derechos humanos.
Analizando los puntos fronterizos en Chiapas, se ha registrado que Tapachula es la puerta más amplia y transitada de la frontera sur de nuestro país. Debido a su ubicación geoestratégica y sus riquezas naturales, la ciudad de Tapachula es punto rojo de destino de distintos flujos migratorios. Rodolfo Casillas (2002) claramente ha señalado que esa región que tiene a Tapachula como epicentro de la vida social, económica y administrativa del sur fronterizo, es escenario de crecientes flujos migratorios de inmigrantes, transmigrantes, de unos cuantos emigrantes y, sobre todo, es referencia obligada de miles de expulsados anualmente por las autoridades mexicanas.
Los tiempos de estadía de los transmigrantes dependen de las actividades por realizar. Por ejemplo, hay quienes cruzan la frontera todos los días; otros cada semana y otros, en periodos mayores.
Desde siempre y en todo momento, han sido los guatemaltecos los que más incursionan en el país. Durante los ochenta y parte de los noventa, fueron los salvadoreños los que ocupaban el segundo lugar en volumen, al menos por el número de deportaciones. Sin embargo desde la segunda mitad de los noventa, los hondureños han sobrepasado en volumen a los salvadoreños.
Hoy la situación es más crítica para los inmigrantes y los transmigrantes. La legislación se vuelve más flexibles, las autoridades actuales de México ponen en práctica nuevos planes de contención, las condiciones de vida en sus lugares de origen o residencia actual son más precarias y el contexto interno e internacional en los países de destino (Estados Unidos y México) o tránsito obligatorio (México) les es engañoso el libre tránsito.
Las principales nacionalidades que registran el total de asegurados por las autoridades migratorias de México son Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
Cuadro 1. Eventos de Aseguramientos por nacionalidad, Instituto Nacional de Migración, 2006-2008

2006 2007 2008
País de nacionalidad Total % Total % Total %
Honduras 54,523 46,3 22.989 45,4 16,624 42,2
Guatemala 58,001 31,7 15.143 29,9 11,656 29,6
El Salvador 27,287 14,9 5.837 11,5 4,233 10,7
Cuba 2,205 1,2 1.359 2,7 2,629 6,7
Nicaragua 3,59 2,0 862 1,7 626 1,6
Total 145,61 96,1 46.19 91,2 661,142 90,8
Elaboración propia basada en datos estadísticos migratorios de México. Instituto Nacional de Migración.


Cuadro 2. Eventos de Extranjeros devueltos por autoridad migratoria mexicana, según país y tipo de resolución, 2009-2010

2009 Abr-10
País de nacionalidad Total % Total %
Honduras 22,480 36.5 9,363 42.2
Guatemala 28,436 46.1 8,300 37.4
El Salvador 9,735 15.8 4,148 18.7
Cuba 233 0.3 67 0.3
Nicaragua 847 1.3 323 1.4
Total 61,731 100 22,201 100
Elaboración propia basada en datos estadísticos migratorios de México. Instituto Nacional de Migración. El tipo de resolución que se consideró fueron: eventos de expulsión, eventos de repatriación voluntaria y eventos de menores devueltos, ya que para marzo de 2008 se sustituyo el término asegurado por dichos términos.
Para tener un panorama del calvario que sufren los transmigrantes para internarse en Estados Unidos, las violaciones a sus derechos humanos que tienen que soportar para cumplir su propósito y el enfrentamiento no solo con las autoridades migratorias mexicanas, sino con las maras, se hay realizado cortometrajes disponibles en internet, ejemplo de ello es el cortometraje, sin nombre, donde nos traslada a la experiencia de los centroamericanos.
1.4. Control en la frontera Sur
A partir de la llegada de los refugiados a la frontera sur de México, las autoridades mexicanas empezaron a poner más atención en la entrada, tránsito, permanencia y salida de personas por ésta zona, con lo cual se dieron cuenta de que existían un gran número de transmigrantes indocumentados que transitaban por México, no con el propósito de quedarse en él si no de dirigirse a Estados Unidos.
Para detener cualquier flujo migratorio existen diversos elementos, el primero que se puede mencionar es el control policiaco en las fronteras y puertos de entrada, el segundo es la ayuda internacional que genera incentivos en el país de origen de los migrantes para que se quede en él y no migren, y el tercero es la revisión continua de documentos, como identificaciones oficiales y por medio de aplicación de multas y sanciones a empleadores que contratan trabajadores sin documentos, en este sentido las autoridades que de conformidad con la Ley General de Población (LGP) y su Reglamento (RLGP) tienen facultad para realizar dichas actividades son el Instituto Nacional de Migración y la Policía Federal Preventiva. Ambas autoridades pueden desarrollar las siguientes acciones, todo con el propósito de verificar y vigilar el cumplimiento de las normas migratorias :
• Requerir la comparecencia de la persona extranjera ante la autoridad
• Llevar a cabo visitas
• Solicitar informes
• Recibir denuncias y testimonios
• Llevar a cabo operaciones de verificación de estatus migratorio en rutas o puntos provisionales
No se puede dejar a un lado que a partir de 1993 con la creación del Instituto Nacional de Migración, se ha buscado facilitar los flujos migratorios legales, fortalecer la gestión de regulación, control y verificación, actualizar el marco jurídico para beneficio de los migrantes, modernizar la gestión institucional y garantizar el respeto de los derechos humanos de los migrantes (punto que analizaremos, más adelante). Por lo anterior, forma parte de otro control aplicable en la frontera norte y sur.
México cuenta con 172 puntos de internación aérea, marítima y terrestre, de los cuales 48 están ubicados en la zona sur del país. En esta zona se encuentran ubicadas 29 de las 52 estaciones migratorias del Instituto Nacional de Migración que existen en México. El 50% de las entradas formales en todo el territorio nacional se llevan a cabo en la zona sur.
A través de la frontera sur existen 11 puntos de internación con presencia de autoridades migratorias: 7 en Chiapas, 2 en Tabasco y 2 en Quinta Roo . Por dichos puntos se producen cada año alrededor de 2 millones de entradas a México .
Para complementar lo anterior, el Diario Oficial de la Federal con fecha de marzo de 2008 estipula que se consideran poblaciones fronterizas los Municipios de las entidades federativas de Chiapas, Tabasco y Campeche que se indican en el anexo 1.



Anexo 1. Poblaciones fronterizas los Municipios de las entidades federativas de Chiapas, Tabasco y Campeche















Fuente: Véase: http://www.inm.gob.mx/fronterasur/FMVL.pdf. Consultado 15 junio 2010 a las 07:21 a.m

martes, 22 de junio de 2010

Capítulo 2. Actores políticos

2. Actores políticos en Chile

Los actores son un elemento esencial de los procesos políticos ya que definen sus metas, desarrollo y resultados, por lo que cualquier análisis serio precisa detenerse a una revisión de los primeros, ya que éstos llevan al resultado final del objeto de estudio, el más importante de ellos será el papel de la clase media en el proceso referido.

Este capítulo se enfoca en los partícipes de la redemocratización chilena, por lo cual se divide en el estudio de la Iglesia, la cual tuvo gran incidencia en la efervescencia política previa al golpe de Estado contra Allende, pero a lo largo de la dictadura, cambió de posición. Además, se ahonda en el Partido Democracia Cristiana, que actuó mano a mano con el Ejército antes del golpe de Estado de 1973 y posteriormente quedó recluida del acontecer chileno por la Junta militar que gobernaba el país.

En Chile, el proceso de democratización dependió de factores endógenos y exógenos,1 los cuales fueron representados por la defensa directa de los intereses de las potencias.
“En los procesos de democratización, cuando se rompen las ataduras y se hacen trizas el proyecto negativo de la dictadura frente a la cultura, y cuando se establece la libertad creativa y de expresión, pareciera vivirse una nueva paradoja. [La cual consiste en] fundar una cultura propia a partir de elementos ajenos”2.

Los más importantes y claros ejemplos fueron la manera de manejar los partidos políticos y la división social producto del capitalismo creado y llevado a cabo por Europa, Estados Unidos y Japón.

Sin embargo, hubo otras maneras para dejar una marca en la política y la toma de decisiones chilenas, en especial dentro de los poderes fácticos, que, como su nombre lo indica, son poderes de hecho. No existe una legislación ni un documento que les dote de autoridad para incidir en las políticas nacionales, pero lo hacen, y determinan el rumbo de cada país como los intereses económicos de las burguesías nacionales y extranjeras y la Iglesia católica en los países latinoamericanos.

3.1. La Iglesia
A pesar de declarar en varias ocasiones un explícito y gran apoyo hacia la destitución de Allende, la Iglesia no tardó más que unos meses en retractarse e intentar rectificar su error. La violación de los derechos humanos por parte de Pinochet, conocido por su profunda devoción católica, llegó incluso a tocar a la jerarquía católica local.

El Arzobispo Raúl Silva Henríquez, quien, en un principio, fuera uno de los más arduos promotores del golpe de Estado, expresó dos días después del golpe sus reservas acerca de la legitimidad de las acciones de las Fuerzas Armadas.3

Además, el jerarca católico canceló su servicio multiecuménico, el Te Deum, tradicionalmente celebrado el 18 de septiembre, en la Catedral de Santiago para conmemorar el Día de la Independencia, y lo reemplazó por una ceremonia más sencilla, en un inmueble más pequeño. En ese entonces, su petición fue que “una luz brille eternamente sobre nuestros soldados y civiles... en la noble, difícil y dolorosa tarea de corregir nuestros errores”4.

Para el 27 de septiembre de 1973, personal de la Fuerza Aérea irrumpió en la casa del Arzobispo Silva Henríquez, como represalia a las declaraciones de 13 de septiembre del mismo año.

Del 11 al 27 de septiembre de 1973, seis sacerdotes murieron a manos de los agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), agencia especializada para guardar el orden durante el régimen disuelta en agosto de 19775. Unos 50 religiosos más fueron detenidos en los primeros meses después del golpe de Estado, a manera de advertencia y formaron parte de la lista de los mil 500 muertos en el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) realizado en 1974, todos ellos entre el 11 de septiembre de 1973 y enero de 1974. Cabe remarcar que el documento señala que sólo 80 de los mil 500 decesos fueron de militares.

En total, a finales de 1973 y principios de 1974, detenciones y expulsiones de sacerdotes, allanamientos de iglesias, muerte y tortura de sacerdotes y dirigentes laicos, así como incendios de capillas de sectores populares, se convirtieron en prácticas recurrentes.

Para 1976, el Comité Pro Paz fue reemplazado por la Vicaría de la Solidaridad, una organización de defensa de los derechos humanos creada por el arzobispado de Santiago. Este mismo comité creó la Radio Chilena, la cual asesoraba a los pobres, entre otras actividades “subersivas”, por lo que se persiguió a sus colaboradores así como en la Iglesia en general entre 1977 y octubre de 1985, cuando se alcanzó la cúspide de la persecución hacia los individuos eclesiásticos. En ese año, un trabajador de la Vicaría, José Manuel Parada, fue degollado junto con dos compañeros de trabajo.

No sólo había persecución dentro de Chile, en agosto de 1976, tres obispos chilenos fueron detenidos al comienzo de la Conferencia de Obispos Latinoamericanos en Riobamba, Ecuador. En su regreso a Chile, un grupo de civiles, más tarde identificados como agentes de la DINA, los atacaron en el aeropuerto.

Además de la Iglesia católica, otras fes sufrieron esta persecución. El Obispo de la Iglesia Metodista, Isaías Gutiérrez, también miembro del Consejo de la Fundación de Asistencia Social de Iglesias Cristianas (FASIC), representaba una posición minoritaria dentro de su congregación. Sin embargo, tras una publicación en enero de 1984 que abordaba una declaración que condenó la violencia, un jardín infantil de la Iglesia metodista fue incendiado en Peñaloén, donde Gutiérrez asistía pastoralmente a presos políticos, también recibió amenazas, hasta su inminente salida de Chile.

La ola de represiones desatadas hacia los representantes de la espiritualidad por parte del gobierno de Pinochet resulta interesante ya que era, como se mencionó en párrafos anteriores, conocido por su profundo arraigo en la religión católica, siempre destacó su devoción hacía los símbolos religiosos y la importancia que, consideraba, la espiritualidad debía tener en el día a día de la vida de los chilenos.


2.2. Partidos políticos

En este apartado, se analizarán las agrupaciones políticas que más incidieron en el golpe y sobrevivieron la censura durante la dictadura y que despertaron a finales de la década de 1980 para lograr un papel relevante en el proceso de transición democrática de Chile.

Desde su creación, el Partido Radical (PR) adoptó las banderas de igualdad y horizontalidad: “ser radical es ser chileno”; y mantener una estrecha relación entre el desarrollo del partido y la historia moderna de Chile.

De acuerdo con su manifiesto, para aspirar a ser militante del partido es preciso poseer ciertas cualidades fundamentales: a) espíritu abierto: b) ser democrático; c) ser progresista; d) no sectario; e) contar con una tendencia universal; f) una filosofía propia de la vida.
En realidad, en las entrañas del partido y de sus dirigentes; los “ilustrados” veían a los obreros como mera carne de cañón y seres irracionales y carentes de capacidad para desenvolverse en la arena política. El sector obrero, en resumen era “una masa, [una] fuerza electoral importante que precisa del control y beneplacencia [sic] de la clase media ilustrada.”6

Contrario a las características presentadas en el “perfil del militante”, los radicales han sido sumamente sectarios, el partido comenzó como un ejercicio de adolescentes que lo utilizaron como trampolín para entrar a la arena política de Chile. De 1930 a la década de 1950, el partido que representaba al centro de la política chilena era el Radical. Por otro lado, a partir del principio del siglo XX, la clase media, se convirtió en un termómetro político y fue proveedor de las estructuras, la fuerza y los cuadros que conformaron al, que alguna vez fuera el partido más fuerte de Chile en el siglo XX.7

“El Liceo [bachillerato o preparatoria en México] era el centro de atracción de la clase media y la acción precisamente del espíritu radical y su gran triunfo fue introducir la educación laica, cuyo resultado fue que la escuela nos formó en un espíritu de clase media [ilustrada] con sentido de libertad, no apegada a dogmas, sobre todo a dogmas de tipo religioso”8


En la primera mitad del siglo XX, hubo tres presidentes radicales: Pedro Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla. Todos ellos lograron su triunfo electoral gracias a alianzas estratégicas para el partido de la clase media que convirtió a Chile en un Estado docente.9

Para 1938, Pedro Aguirre Cerda creó la Unidad Popular (UP)10. En 1946, hubo una enorme fractura dentro del partido. Esta división tuvo lugar en un contexto en el que los radicales de izquierda percibieron un “aburguesamiento”11 del partido e iniciaron una migración hacia las diferentes fuerzas políticas que existían en aquel entonces. Alfredo Duhalde migró hacia el Partido Democrático y desafió al oficialista radical Gabriel González Videla. Entre 1930 y 1950, el PR representaba al centro de la política chilena.

Para 1970 a la lista de los presidentes apoyados por el Partido se sumaron Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1964) y Frei Montalva (1964-1970), el último, demócrata cristiano respaldado por una derecha temerosa y acorralada ante el socialismo de Allende, así como de la Unidad Popular, la cual abanderó para las presidenciales de ese año.

Entre 1973 y 1988, el Partido se dividió en dos corrientes: la del exilio, encabezada por Anselmo Sule, y la que formó parte de la Alianza de Partidos que derrocó a Pinochet en el Plebiscito de 1988.

En lo que analistas como Larissa Lomnitz, Ana García Melnick, René Villegas y Brian Loveman coinciden es que el nepotismo acabó con el partido. La debacle más grande de éste fue resultado de de la justificación del amiguismo y el compadrazgo que terminaron por invadirlo y debilitarlo.

“A mediados del siglo XX, las oligarquías comienzan a desplazar por los sectores medios, que formaban una espesa red que a través del PR y las logias.”12 Es decir que la clase media, que en un principio formaba parte de los cuadros ideológicos y estructurales del partido, fue desplazada por una nueva cúpula política con los mismos vicios de cualquier otra.

Para 1988, en el umbral de la selección de candidatos para las elecciones de 1989, el PR propuso a Enrique Silva Cimma como candidato, aunque ante las circunstancias y las exiguas oportunidades de ganar, el abanderado radical declinó a favor del demócrata cristiano Patricio Aylwin Alcózar.

En cuanto a los comicios legislativos y presidenciales, si bien, el partido formó parte de la Concertación de Partidos por la Democracia, que derrocó al régimen en las elecciones presidenciales y legislativas de 1989, se perdía entre los 17 partidos que la formaban y los candidatos independientes que también estaban involucrados, sin haber ganado siquiera un escaño en el Congreso.13

Es decir, de camino al Plebiscito de 1988, sus militantes se vieron a sí mismos como el último vagón de la Concertación y declararon que la alianza con la Democracia Cristiana (DC) fue administrativa y funcional, mas no política. A pesar de los resultados en las urnas, los radicales se aferran a un pasado glorioso y creen que “la cultura radical no va a desaparecer, porque es la de la clase media”.14


2.2.2. El Partido Demócrata Cristiano

El Partido Demócrata Cristiano, al igual que el Partido Radical, encontró sus orígenes y sus primeros cuadros en el sector educativo, jóvenes estudiantes aludían a la colaboración de ambas clases (proletariado y burguesía) por el bien común; también analizaron la filtración de ideas socialistas en las clases obreras e intentaron darle una

“solución católica (…) Afirmaban que las pésimas condiciones de vida de los trabajadores se debían a la ideología individualista y no a la estructura económica social determinada por la propiedad de la tierra y de los medios de producción.”15

Estos jóvenes, quienes se conformaron la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos (ANEC) tuvieron como antecedente la Generación del 48, un grupo de oligarcas, quienes conformaban una élite intelectual católica con ideas básicas del Rerum Novarum de León XIII:

“1) apreciación de la situación de los trabajadores como un problema social; 2) reconocimiento de la ideología individualista del capitalismo como causa principal del problema; 3) reafirmación del derecho a la propiedad privada de la tierra y los medios de producción; 4) rechazo de la lucha de clases; y 5) tener como propuesta una política de conciliación entre el capital y el trabajo, cumpliendo tanto la Iglesia como el Estado el rol de arbitrar y prescribir los deberes tanto de los capitalistas como de los trabajadores.”16


En la ANEC sobresalieron nombres de enorme relevancia en la arena política chilena, como Eduardo Frei Montalva17, Bernardo Leighton18, Radomiro Tomic19, Jaime Eyzaguirre20, Tomás Reyes21, Julio Philippi22, y el sacerdote Eduardo Hamilton, todos egresados de la Universidad Católica. Por otro lado, los jóvenes falangistas sostenían


“algunos puntos de convergencia (…) [fueron] el reconocimiento de la autoridad papal, de los postulados de la constitución y de la Iglesia católica y, sobre todo la propuesta de la no violencia para resolver los conflictos sociales; los principios de la ley, orden y jerarquía.”23


La democracia cristiana también se inspiró en la Falange Nacional, que como la ANEC, fue la iniciativa de jóvenes que pretendían involucrarse en la política y posteriormente hacer carrera en ella. La diferencia entre ambos grupos radica en que la Falange estaba más apegada al fascismo y al franquismo y terminó incorporándose a las filas del Partido Conservador.

Sin embargo, esta última agrupación política y la Falange Nacional se unieron en 1957 con facciones ibañistas y crearon la base para el actual Partido Demócrata Cristiano (PDC) -la fuerza política más importante de Chile organizadora de la transición democrática que sacó a Pinochet del Palacio de la Moneda.

Al igual que cualquier actor político, el Partido precisaba de un voto duro para tener una razón de ser y una manera de legitimar su existencia. La base de la democracia cristiana encontró estos votos en las capas medias de la sociedad chilena.

Su crecimiento también fue resultado de la industrialización de todo el Hemisferio con base en las recomentaciones de la CEPAL de la ONU. Al igual que toda reestructuración económica, el proceso de industrialización en Chile trajo un ajuste en las bases sociales del país, a través de la implantación del Modelo de Desarrollo por Sustitución de Importaciones, que dio pie a la migración rural a las ciudades. Esta transferencia de mano de obra incidió en la expansión de una clase media citadina e ilustrada.

En este sentido, la Democracia Cristiana trabajó hasta convertirse en la forma de expresión de las clases medias, consolidando la etapa en la que la democracia cristiana era el partido más poderoso de Chile, aunque no fue suficiente.

A pesar de contar con ciertos eventos que concernían a los militantes del partido, éste tuvo un receso que comenzó en 1973 y culminó con su disolución en 1977 (capítulo 1), se rehusó a aliarse con las fuerzas de la izquierda en contra de la dictadura ya que, según sus líderes, buscaba una salida de centro-derecha. “El partido tenía cada vez menos que ofrecer a sus ‘amigos’ de la derecha moderada.”24

En el partido, hubo tres tendencias a nivel directivo: 1) quienes dieron su apoyo al golpe ante los errores cometidos por Salvador Allende; 2) el sector que consideró el golpe como el menor de los males; 3) a quienes les remordía la conciencia y veían la “solución” alcanzada con aprehensión y sentimientos de culpa. Cuando el partido fue imposibilitado a participar ampliamente en la arena política, los directivos decidieron ejercer

“una apreciación crítica más que coincidente. (...) En un consejo general del partido, realizado en abril de 1975, la mayoría (68.2%) aprobó la línea de activa independencia crítica, mientras que sólo un 9.1% se mostró a favor de una oposición abierta; un no despreciable 28.8% estuvo a favor de una colaboración crítica y un 4.6% se manifestó por una colaboración plena”.25



La DC estaba dispuesta a trabajar conjuntamente con el régimen y éste le desairó retirando propaganda del gobierno de los medios de comunicación del partido cercándole por medio de ataduras presupuestales. “La radio 'Balmaceda' de la DC fue censurada y cerrada varias veces al igual que su órgano de prensa, el diario 'La Prensa', el cual dejó de publicarse en febrero de 1974 por 'problemas de financiamiento'”26.

Bajo estas circunstancias, se creó el “grupo de los 10”, formado por políticos antiizquierda, quienes apoyaron al régimen los primeros 18 meses y se opusieron a éste a partir de 1975, tras la purgación de la burocracia, los despidos políticos y los bajos salarios que los funcionarios ajenos a la Junta percibían. Estos repentinos opositores retomaron redes laborales y civiles: en resumen, los vestigios de las redes sindicales y “esto deriva en un progresivo aumento de la protesta laboral en los años 1977-1978, pese a que las manifestaciones y huelgas [seguían] estando prohibidas”27.

Hubo un alto incremento de la represión a los líderes del PDC lo que ganó la simpatía de la Coordinadora Nacional Sindical y sus afiliados comunistas y socialistas cuyo primer dirigente era Manuel Bustos. “Esa necesidad y deseo de mayor solidaridad entre los grupos sindicales comenzó, finalmente, a romper el cerco de la desconfianza de la DC frente a la izquierda marxista al menos a nivel sindical.”28

En 1980, se realizó un Consejo General del Partido en el que se dieron conclusiones a nivel organizativo que marcaron el camino del, ya desvanecido, partido y de la oposición en general.
Las medidas tomadas después abarcaron: 1) bajo nivel de acción a nivel corporativo; 2) poca actividad en las bases; y 3) poco o nulo apoyo a las masas. Por otro lado, el sector grande que aún apoyaba la dictadura sufrió una debacle ya que con el Plebiscito de 1980 el partido sufrió un renacimiento político y se consolidó como líder de la oposición.

Cuando ganó el Sí en el Plebiscito de 198029, fue inevitable el preguntarse si este hecho se debía a la capacidad organizativa de Pinochet o si fue la coercitiva sobre la psique de un pueblo temeroso y, de alguna forma, paranoico después de siete años en que la única certidumbre que se tenía era que, al mantener la boca cerrada, ni la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), ni ningún aparato estatal se metía en la vida del ciudadano común.

Debido a que el futuro de la Junta militar a la cabeza de Chile dependía del voto popular en el plebiscito de 1980, se precisaba de una confirmación del control que aún debía ejercer el Estado en la mente de los chilenos. Y así fue, por lo que el PDC se inclinó hacia el realismo y político y comenzó la acción de penetración en universidades e industrias.30

“Esa necesidad y deseo de mayor solidaridad entre los grupos sindicales comenzó finalmente a romper el cerco de la desconfianza de la DC frente a la izquierda marxista al menos a nivel sindical”.31


La tarea no fue fácil ya que, a los ojos de la mayoría de la población, los demócratas cristianos no tenían identidad, ya que se negaban a formar parte de la derecha, pero sus orígenes, sus militantes, sus propuestas económicas, así como su cordón umbilical con la Iglesia católica, demostraban lo contrario.

“La gente es súper cerrada; no le gusta aumentar los miembros del partido. Tiene temor a que entren los ‘frescos’ [aprovechados], a que siempre haya una diferencia entre los que son antiguos y los que son los nuevos (...). El partido ha hecho algunas campañas de reclutamiento de gente; por ejemplo cuando se inscribieron los partidos legales [después del gobierno militar]; ahí se hizo una campaña de filiación, pero el demócrata-cristiano no salió a reclutar entre sus vecinos, amigos, parientes, conocidos, que le han inspirado confianza, tal vez a la salida de la Iglesia”32


También cabía destacar en la estructura del partido que,

“de acuerdo con la hipótesis sobre la cultura políticachilena, la jerarquía (o liderazgo) sería un elemento conflictivo para el crecimiento de los grupos
horizontales (los partidos). El resultado de esta dinámica sería el ‘fraccionalismo’, como mecanismo que limita el crecimiento de estructuras jerárquicas e impide la consolidación de un liderato personalista, excepto el liderato legítimo y sujeto a la crítica del presidente de la república. Las facciones resultantes generalmente están integradas por un número pequeño de personas, que representan un grupo de amigos pertenecientes a las capas dirigentes de los partidos”33


Por esta razón, tanto el Partido Radical como la Democracia Cristiana, pasando por todos las demás agrupaciones que formaron parte de la Concertación de Partidos por la Democracia en 198834 -que finalmente logró consolidar una oposición real, tangible y capaz de convencer a la sociedad de salir a votar-, no representaban al sector educativo en su totalidad, ni a las universidades, ni a los obreros, ni a las agrupaciones de la sociedad civil, etc.; sólo a un grupo reducido y selecto de miembros, quienes lograron, a través de malabarismos políticos, acomodar las demandas del resto del pueblo en sus plataformas políticas.

Por lo general, estos partidos están inmersos en una identidad clasista que genera una otredad vis-à-vis los demás grupos sociales, económicos e ideológicos. Pueden negociar con éstos pero jamás estarán de acuerdo, a no ser por situaciones tan extremas como el Chile en la víspera del plebiscito de 1988.


2.3. La clase media

En el este apartado, se abordará la clase media. Comenzaremos delimitando a este sector por medio de la conceptualización general de ésta. Posteriormente, se estudiará dentro de la situación que delimita esta investigación: los años en los que tuvo lugar la dictadura pinochetista.

Finalmente, se darán las conclusiones a las que se llegó: la clase media fue un bastión electoral –no político- que si bien contribuyó en el cambio de régimen chileno, a través de una inigualable fuerza electoral, no fue la base ni la verdadera impulsora que llevó a éste.

La clase media chilena, al igual que en el resto de América Latina, es una clase en peligro de extinción dado el proceso de polarización producto de la llegada de los tecnócratas al poder (los Chicago boys en el caso chileno) y la consecuente implantación de políticas neoliberales.

“Una de las características históricamente más sobresalientes de América Latina ha sido la elevada inequidad de la distribución del ingreso, así como su rigidez al cambio en la estructura distributiva. Esta desigualdad no solamente excede la de otras regiones del mundo, sino que además permaneció sin modificaciones sustanciales durante la década de 1990 e incluso empeoró en el inicio de la presente década”35.


Según estudios de la Comisión Económica para América Latina y Caribe (CEPAL), y tal como se indica en la cita anterior, la polarización social y la inequidad económica han aumentado principalmente desde la segunda mitad de los 80.

En Chile, 1990, año clave de la transición democrática, el ingreso promedio per cápita, calculado a partir de la distribución del ingreso per cápita de las personas del conjunto del país, fue de 9.4.

(Tabla 1).

En este contexto, es importante destacar que el 10 por ciento más rico de la población poseía 40 por ciento de los recursos mientras que el 40 por ciento más pobre sólo el tenía 13.6 por ciento del total de la riqueza chilena. Uno de los medidores de polarización social utilizados en el estudio que se está usando como referencia, es el acceso a oportunidades educacionales y laborales.

“Los ingresos laborales, particularmente los salarios, constituyen la principal fuente de ingresos de los hogares y, por lo tanto, son un elemento preponderante en la configuración de la desigualdad distributiva en la región. Entre los factores que determinan el nivel de los salarios, la educación sigue siendo el más importante. Precisamente por ello, la mayor parte de la concentración de los ingresos salariales proviene de las diferencias educacionales de la población, tanto por la disparidad en los años de escolaridad como por el rendimiento económico de cada año adicional de estudio.”36


También estos números sirven para ilustrar el contexto bajo el cual se desarrolló la transición democrática y sus efectos a corto plazo, y a la vez, definir de manera tangible y teórica nuestro objeto de estudio. Durante la dictadura pinochetista, la clase media fue víctima de polarizaciones, comenzando por las ya aludidas protestas callejeras:

“la primera [protesta] contó con un respaldo de los sectores medios y medio-altos y sus expresiones fueron principalmente el ruido de cacerolas y bocinazos (…) la fuerza de la represión provocó la muerte de dos personas, 50 heridos y trescientos detenidos”37.

Este mismo sector de la sociedad fue el que más jóvenes perdió y la que sigue sufriendo la apertura económica. “La sociedad chilena tenía ya una alianza, un sentido de comunidad y una sociedad civil débiles, lo que contribuyó a que el gobierno agotara las fuentes de represión”.38


2.3.1. Conceptualización

Dentro de una línea marxista, la clase media es la que está entre obreros y burgueses. No tiene las riquezas de unos, ni las inquietudes ni la ira de otros, es un sector que se aparta de la lucha de clases.

La clase media no alberga a los obreros, y sus miembros jamás se asimilarán como tales, ya que quienes forman parte de la primera mantienen un nivel económico y educacional (por lo general) les acerca más a las élites, aunque no necesariamente las alcanzan.

Por otro lado, en la cuestión social, se aísla. La mayoría trata de aspirar a algo mejor y adoptar modos de vida, marcas, costumbres, etc. de las élites, sabiendo de antemano que es casi imposible alcanzar las expectativas que tienen de llegar al estatus socio-económico de éstas.39

Actualmente, sería arcaico limitarse a estudiar una sociedad haciendo tres simples divisiones. Sin embargo, dicha esquematización puede utilizarse como referencia. Sociólogos como R. Erikson y J. Goldthorpe, de CEPAL, han hecho estudios que igualmente pueden ser usados como referencia para complementar el desarrollo de una investigación de índole social, los cuales se plasman en la Tabla 2.

Cuadro 2: Esquema de clases según la clasificación de R. Erikson y J. Goldthorpe

Esta clasificación propone una agrupación que, en su forma desagregada, diferencia 11 clases sociales, que pueden ser agrupadas, conforme los propósitos del análisis, hasta distinguir tan sólo tres grandes categorías. Para llegar a la filtración que tiene como resultado las tres categorías principales, se tomarán ocho categorías o clases sociales que permiten una adecuada descripción, al menos inicial, de la clase media que será el sujeto de estudio.

La propuesta de la clase media a estudiar (sobre todo la que aparentemente influyó enormemente en la culminación de la dictadura y la llegada de la democracia en Chile a finales de los 80) está ilustrada en el siguiente cuadro:

Tabla 3: Esquema de ocho clases adaptado de la clasificación de R. Erikson y J. Goldthorpe

Como referencia, y para ilustrar con mayor claridad el caso a analizar, se usan categorías que, a su vez, fueron adaptadas para este trabajo. Primero hay que tomar en cuenta que la “clase de servicio” se divide en dos: élites y clase media alta; las élites son formadas por las primeras categorías, es decir: Directivos, administradores, profesionales altos y propietarios de grandes empresas; al mismo tiempo, se incluyen altos mandos políticos y militares.

La siguiente categoría corresponde a la clase media e incluye a los propietarios de las medianas empresas, profesionales medianos y bajos, técnicos superiores, supervisores de trabajadores no manuales y administradores de empresas pequeñas, trabajadores no manuales en administración, ventas y servicios, propietarios empresas chicas (menos de 10 trabajadores) no agrícolas y a trabajadores por cuenta propia.

Finalmente, tenemos a la clase baja que consta del resto: técnicos bajos, supervisores de trabajadores manuales y trabajadores manuales cualificados, trabajadores manuales semi y no cualificados, pequeños propietarios agrícolas, trabajadores y peones agrícolas. Por lo que la tabla en la que se basaría esta investigación queda de la siguiente manera:

Tabla 4: Clasificación final de las clases sociales en la sociedad chilena de 1970 a 1990

La identidad que emana desde el fenotipo, se confirma a través de costumbres y hábitos adquiridos en procesos de confirmación y asimilación en una clase, que igual cambia de nombre como de posición en las pirámides sociales dentro de las diferentes etapas de la sociedad capitalista.


“Las clases sociales están compuestas y mezcladas, con grupos sociales de base racial, étnica, religiosa, lingüística, cultural y regional, entre otras características. Si bien los campesinos, mineros y obreros son en su gran mayoría indios, mestizos, negros y mulatos (entre otros), ello no quiere decir que clase y etnia se recubran totalmente. Es innegable que no todos los grupos se disuelven en este proceso, aunque las clases sociales tienden a subsumir a los diferentes grupos”41.


En este sentido, la clase media chilena es singular, voluble y volátil, al igual que lo fue en la dictadura. A pesar del descontento social (que en realidad era económico) reflejado en 1983, para 1986, en el reajuste de la economía y el “segundo milagro chileno”, el cual fue posible gracias a la intervención de los Chicago boys en la economía, liderado por Hernán Büchi (candidato oficialista para la presidencia en las elecciones de 1989), la clase media estaba más tranquila y no se inquietaba por las mismas cosas.

Por ejemplo, en 1986, el temor de una eventual caída de sueldos y salarios preocupaba principalmente a las clases bajas y medias (ver Cuadro 5). Fenómeno se que se repitió refiriéndose a varios temores más, como el aumento del costo de vida -y en menor grado el del aumento de cesantía. Sin embargo, la escasez de vivienda no fue tan relevante para la clase media, según las cifras netas de la encuesta NED 1 de 1986.42

Igualmente, una encuesta comparativa realizada en 1987 (Tabla 5) demuestra que, a mayor ingreso, menor era la renuencia a cambiar de modelo económico y una tácita defensa al régimen que lo instauró. Estas medidas fueron realizadas con el porcentaje de individuos que poseían servicio doméstico, automóvil, teléfono o televisión en color para cada opinión manifestada (cabe remarcar que en 1987, si bien la televisión a color no era nueva, tampoco era tan común en los hogares de América Latina).

La muestra se hace con una pregunta: “¿Cuánta influencia considera que deben de tener los sindicatos en el acontecer nacional?”

Tabla 5: “Influencia que deberían tener los sindicatos”. Porcentajes que poseen

A través del muestreo presentado en la Tabla 5, se puede observar en que, conforme crece el ingreso, se refuerza el nivel educativo y la confianza de opinar y como consecuencia el hacer válido el punto de vista sobre otros sectores43.

Otra encuesta realizada en 1987 demuestra que “84,8% de los chilenos cre[ía] que exist[ía] una diferencia tan radical entre dos barrios de Santiago que les hac[ía] parecer dos países diferentes”44.

Lo más importante de este estudio es que se comprobó que más de la mitad del total de los chilenos encuestados (788) creía que la dictadura había agravado los aspectos de bienestar económico, libertad política, seguridad personal, moralidad, imagen internacional y felicidad, contra menos del 20 por ciento (con una media de 9.6) que creía que su vida había mejorado en dichos elementos comparándolos con “antes de la dictadura”. Estas mismas personas declararon que creían que la democracia ayudaría a resolver sus problemas con mayor eficacia que el régimen45.

Ante este descontento y con Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hijo del ex Presdiente Eduardo Frei Montalva, a la cabeza, el proceso de consolidación de una aparente hegemonía mesocrática pudo ser posible. La mesocracia -la forma de gobierno en que la clase media ostenta el poder- encuentra sus raíces etimológicas dos conceptos básicos para la comprensión (y aprehensión) de las revoluciones y movimientos sociales y políticos de la región.

Sin embargo, lejos de ser desplazadas, para lograr sobrevivir, las clases dominantes abren espacio para unos cuantos clasemedieros que traerían sangre y caras nuevas, así como un tinte de legitimidad a la estancia de las élites en el poder (tal y como se vio en la formación y desarrollo de los partidos, especialmente en los casos del Partido Radical y Democracia Cristiana).

Al ser asimilados en el grupo social, la gente de los sectores medios intenta entrelazar sus orígenes con la adopción de una nueva (y superior) clase social que les ofrece un deslumbrante porvenir y que les deja ver que finalmente han llegado al lugar que creen merecer dentro de la pirámide social.

En el caso de la clase media chilena, podemos observar a lo largo de su breve historia que su comportamiento típico es una reacción hacia temores y limitaciones que reinan en ella. Este sector es un actor político en constantemente estado defensivo, por lo que las “propuestas” que llega a vislumbrar son, en realidad, pasos para dar continuidad a procesos ya iniciados. De esta manera, el mismo sector asegura su propia sobrevivencia, y a la vez, un status quo que le permita seguir siendo partícipe en la toma de decisiones, aunque sea de manera limitada.


2.3.2. La clase media en la redemocratización chilena

La tendencia del voto en Chile fue influenciada en gran medida por dos factores: la situación geográfica y el género. En la sección siguiente se hará hincapié en éstos para lograr comprender los resultados finales de las elecciones presidenciales de 1989.

La Tabla 6 analiza la distribución urbana y rural de los chilenos, dividida por edad y género en 1985, cuando, como se ha mencionado anteriormente, se gestaba descontento de la sociedad civil que desembocaría en la realización del plebiscito de 1988 y los posteriores comicios presidenciales.

El mismo elemento expone la población estimada en Chile en una distribución urbana y rural por rango de grupos y a la vez, ilustra el total de la población referida en la significación numérica de Torche y Wormald46 haciendo más clara la categorización de clases que se ha desarrollado en este capítulo, sin limitarse a la población económicamente activa en el periodo que esta investigación abarca.

También se hace referencia al género. En este sentido, el voto de las mujeres, tanto en el plebiscito de 1988, como en las elecciones presidenciales de 1989 fue más conservador, y a su vez, resultó en un mayor balance en la distribución del poder fáctico tanto a la hora de redactar la nueva Constitución (el plebiscito para aprobarla fue realizado en mayo de 1989) como a la de la transición democrática per se.

Tabla 6: Población estimada en Chile, 30 de junio de 1985. Distribución urbana y rural grupos. Grupos de edad por género.

En las elecciones presidenciales de 1989, como se indica en la Tabla anterior, las mujeres representaban 52.2% del total del electorado contra 47.8 puntos que representaban los hombres. Del total de las mujeres, 51.5 por ciento, votó por el candidato de la Concertación de Partidos por la Democracia, Patricio Aylwin, es decir, 25.78% del electorado total.

En tanto, 32.5% votó por el candidato oficialista, líder de los Chicago boys, Hernán Büchi47 y 15.8 puntos por el conservador Erázurriz, que si bien no representaba al partido oficialista, sí formaba parte de la misma ideología política. Al hacer cuentas, 48.3% de las mujeres no concordaba con la oposición, asimismo, 25.1% del total de los votantes, estaba de acuerdo con las políticas económicas de la junta y no tenía reparo en continuarlas48.

Por otro lado, como se ha referido en el párrafo anterior, los hombres representaron 47.8% del electorado de 1989. De los cuales, 59%, o sea, 27.7% del electorado total, votó por la Concertación, que representaba la oposición al régimen encabezada por Aylwin, mientras 26 puntos se inclinó por Hernán Büchi y un sorpresivo 14.9 por Errázurriz. En total, 40.9 por ciento del voto masculino no apoyaba a la Concertación; una diferencia de 7.4 puntos porcentuales comparado con las mujeres49.

De acuerdo con los números expuestos, se confirman los datos oficiales en los que se resumen los resultados globales de las elecciones de la siguiente manera: Aylwin triunfó en la primera vuelta con más de la mitad del total del voto (55.2 puntos), mientras que el candidato oficialista quedó en segundo lugar con 44.8 por ciento.

La influencia de la Junta está aún representada en la composición del congreso y de manera más perceptible en la renuencia a llevar a cabo juicios políticos a los responsables de las masacres cometidas durante la dictadura, la anterior no sólo es un capricho, fue parte de los acuerdos entre las élites a la hora de realizar la constitución: un elemento clave que nos ayuda a demostrar que la clase media de 1989 poco tuvo que ver en la democratización de Chile.

La Tabla 6 también nos sirve para llegar a otro punto clave en el proceso de transición democrática y plasmar con datos duros el verdadero papel de la clase media.

¿Dónde se ubicaban los votantes? Siguiendo el patrón que Chile ha tenido durante toda su historia, la gente vota por un partido, no por un candidato. Por lo tanto, para ubicar geográficamente a los votantes, podemos recurrir a los resultados finales de las votaciones en el congreso.

De un total de 118 curules, 71 fueron para la Concertación de Partidos por la Democracia (encabezada por el Partido Demócrata Cristiano), 3 para la unión del Partido Amplio de la Izquierda Socialista con el Partido Radical Social Demócrata (PAIS/PRSD), y 46 para el oficialista Democracia y Progreso: los cuales sumaron 60, 2.5 y 39.3 por ciento.50 Caviedes muestra cómo las diferencias en preferencias electorales de las regiones rurales vs. las regiones urbanas51.

La Concertación tuvo un estremecedor triunfo en las regiones en 11 regiones urbanas, industriales y mineras: Atacama (norte), O'Higgins (centro) y Magallanes (sur), donde obtuvo 60 por ciento o más de los votos y de 54 a 57.9 puntos porcentuales en Aysén (sur), Bio-Bio (centro-sur), Maule, (centro), la Región Metropolitana del Gran Santiago (centro) y Antofagasta (norte)52.

Por otro lado, los oficialistas triunfaron en distritos como Iquique, Arica (ambos en el norte), San Felipe-Los Andes (centro), Linares-San Carlos, Villarica-Loncoche (centro-sur),53 los cuales son clasificados como rurales. Aunque la victoria de los oficialistas no alcanzó a rebasar 60 por ciento como sucedió en algunos casos con la Concertación (de 44.1 a 54 por ciento, su mayor porcentaje) concierne a más de la mitad de los votantes chilenos.

Si se toma en cuenta que, según estudios de la CEPAL y autores ya citados como Garretón, Arriagada, Atria, Maira, entre otros, la clase media en Chile es principalmente urbana, podemos concluir que su participación en el plebiscito de 1988 y las subsecuentes elecciones presidenciales de 1989, influyeron en el proceso de redemocratización de Chile, ya que su voto legitimó la llegada de la Concertación al poder y el liderazgo de la Democracia Cristiana.

Sin embargo, la Concertación siempre actuó con las manos atadas:
“The prospect that, at any moment, the military might again interfere with politics introduced an element of uncertainty and resignation into the campaign that could not be ignored”54.

Por lo tanto, el plebiscito de 1988 se puede catalogar como un voto masivo e incertero. Previamente a éste, nunca se hicieron saber los acuerdos claves, y secretos, por medio de los cuales la Concertación logró el permiso de la Junta para organizar las elecciones presidenciales55 ni los cambios a la Constitución que certificaban que la Junta seguiría teniendo una enorme incidencia en la agenda política del país.

Por otro lado, la recuperación económica tuvo como consecuencia una verdadera paz social, que irónicamente para el régimen, se dio en medio de una simbiosis con el renacimiento de la oposición. Al respecto, cabe remarcar la importancia de la economía sobre el acontecer político:

“The crisis of confidence that befell the military rulers after 1981 offered the partisan opposition a breathing space to regroup their forces, establish common lines of action, and achieve program cohesion. Thus, when the government recovered in 1986 the opposition was much better prepared for a confrontation than it had been at the end of the 1970s. A decade later, the opposition had abandoned its defensive position and challenged the government to justify its actions and test the support of those who, in 1978 and 1980, may not have been free to dissent. The solidity of that support was to be tested in the congressional and presidential elections of 1989”56.

Para 1985, el total de la población chilena era de casi 12 millones57. En las Tablas 7 y 8, se observa que la de las ciudades chilenas rebasaba los 8 millones. Es decir dos tercios de la población en Chile de mitad de la década de 1980 era ya urbana .


Tabla 7: Población estimada en las ciudades principales de Chile. Diciembre 1985
Tabla 8. Cambios demográficos en Chile (1920-1960)

lunes, 21 de junio de 2010

CAPITULO 1 Panorama internacional del agua

El agua es un recurso natural imprescindible para la vida. A lo largo de la historia del hombre este elemento ha jugado un papel fundamental para asegurar su bienestar y subsistencia. A pesar de que un 70% del planeta que habitamos sea agua, solo el 2.5% es agua dulce, de este porcentaje, dos tercios se encuentra en glaciares y casquetes polares, por lo cual menos del 1% se encuentra disponible y es apta para el uso humano.
El ciclo natural del agua y su constante renovación harían parecer que, independientemente de su reparto irregular a nivel mundial, sería suficiente para lograr satisfacer las necesidades humanas. Empero, un panorama donde el consumo del agua se ha cuadruplicado en el curso de los últimos cincuenta años debido a que la población mundial se ha triplicado, las superficies irrigadas se han multiplicado por seis y la demanda de agua se ha multiplicado por siete , dilucida que la situación actual en que se encuentran los recursos hídricos del planeta, esta directamente relacionada con la explotación irracional de los recursos naturales por parte del hombre y con el modelo de desarrollo que ha prevalecido en las últimas décadas.
En una tónica anunciada ya a las puertas del siglo XXI donde el agua prometía tomar el papel que tuvo el petróleo durante el siglo XX al ser vista como una mercancía que determina la riqueza y el poder una nación, este elemento está siendo parte de la devastación ambiental que, al igual que otros muchos recursos naturales, no ha escapado a la “lógica del mercado” y se esta convirtiendo en una mercancía. Esta realidad a comprometido ya el abastecimiento del vital líquido para una gran parte de la población mundial, evidenciando el incremento de la pobreza, la marginación y el deterioro de la calidad de vida de un gran número de personas.
Actualmente más de 1,000 millones de seres humanos carecen de acceso al agua potable, alrededor de 2,000 millones de personas no cuentan con servicios de saneamiento necesario y un gran número de muertes a nivel mundial se deben a enfermedades ocasionadas por agua contaminada . En contraste con una industria mundial del agua que en los últimos años ha ido a la alza y según estimaciones del Banco Mundial para 2001 tenía un valor que rondaba el billón de dólares (USD) anuales , poniendo en claro que bajo la lógica de privatización y liberalización de los diversos sectores del agua, se ha privilegiado el reconocimiento del acceso al agua como una “necesidad” que puede ser satisfecha mediante los servicios del sector privado y no como un derecho fundamental, lo cual implicaría la responsabilidad de los gobiernos para garantizar el acceso al agua, independientemente de la existencias de un beneficio económico.
Estas serán las dos vertientes a analizar en el presente capítulo para entender como se han desarrollado, por un lado una tendencia hacia la privatización del agua en específico de los servicios y la gestión del agua principalmente en los países en desarrollo, y por otro cuales han sido los avances para lograr el reconocimiento del acceso al agua como un derecho humano, considerando su relación con otros derechos como el derecho a la vida, a la vivienda, a la alimentación y a la salud.
1.1 El modelo neoliberal y la privatización del agua
Desde las últimas décadas del siglo pasado, en un contexto de crisis y endeudamiento de los países subdesarrollados, el pensamiento neoliberal tomo un papel fundamental a nivel internacional . Con la clara intensión de expandir los sistemas y valores del libre mercado, bajo la tutela de Estados Unidos e instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comerciales (GATT: General Agreement on Tariffs and Trade) -sustituido en 1995 por la Organización Mundial del Comercio (OMC)-, surge un conjunto de principios favorables al mercado conocido como “Consenso de Washington” cuyas reglas fundamentales según Chomsky son: liberalizar el comercio y las finanzas, dejar que los mercados creen los precios (“conseguir precios correctos”), acabar con la inflación (“estabilidad macroeconómica”) y privatizar. El estado debe “quitarse de en medio” .
Esto sentó las bases para que los países que se encontraban atizados por una situación creciente de deuda –principalmente los países del sur- y en busca de créditos, accedieran a implementar los Programas de Ajuste Estructural (PAE), promovidos por dichos organismos financieros internacionales, lo cual los comprometía a realizar cambios en sus políticas económicas y sociales para que estas fueran acordes al libre mercado y abrieran las puertas a la inversión privada. “Como consecuencia, una nueva realeza global planifica ahora con criterios centralistas la economía mundial, creando situaciones humanas de privación y destruyendo la naturaleza cuando ello es necesario.”

miércoles, 16 de junio de 2010

PREGUNTAS PARA LA ENTREVISTA

1.-¿Existe una política migratoria en México?
2.-¿Que fuentes existen para respaldar la existencia o no, de na política migratoria en México?
3.-¿De donde puedo obtener información estadistica sobre la entrada de transmigrantes hondureños por Tapachula Chiapas?
4.-¿Cuál es el porcentaje de transmigrantes hondureños sobre el total de los transmigrantes centroamericanos?
5.-¿De donde puedo obtener datos estadisticos sobre aseguramientos por nacionalidad en México, es especial del 2009 y 2010?
6.- En México ¿Cuáles son los derechos humanos de los transmigrantes?
7.-¿Cómo pueden defender y/o conocer de sus derechos?
8.-¿Qué opina o que posibilidad hay para la creación de un programa de migración controlada en la frontera sur de México?

martes, 15 de junio de 2010

PREGUNTAS PARA ENTREVISTA

1.- ¿CUÁL ES EL PROBLEMA PRINCIPAL AL QUE SE ENFRENTA MÉXICO PARA REDUCIR LAS EMISIONES DE GASES EFECTO INVERNADERO?

2.- ¿QUÉ ACCIONES ESTÁ HACIENDO EL GOBIERNO MEXICANO PARA REDUCIR LAS EMISIONES DE GASES EFECTO INEVRNADERO?

3.- ¿DE DÓNDE SURGE LA NECESIDAD DE REALIZAR EL PROGRAMA ESPECIAL DE CAMBIO CLIMÁTICO 2009-2012, SI EXISTEN OTROS PROGRAMAS SOBRE LA MATERIA?

4.- ¿CONSIDERA QUE EL PROGRAMA ESPCIAL DE CAMBIO CLIMÁTICO 2009-2012 PODRÁ CUMPLIR CON SU OBJETIVO? SI, NO ¿POR QUÉ?

5.- EN EL PROGRAMA ESPECIAL DE CAMBIO CLIMÁTICO 2009-2012 SE HABLA SORE LA NECESIDAD DE QUE SE DÉ A NIVEL INTERNACIONAL TRANFERENCIA TECNOLÓGICA PARA LA REDUCCIÓN DE EMISIONES; PERO ¿QUÉ ES LA TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA?

6.- ¿CONSIDERA QUE EN MÉXICO LA FALTA DE TECNOLOGÍA LIMITA EL CAMPO DE ACCIÓN DEL GOBIERNO MEXICANO PARA TOMAR LAS MEDIDAS ADECUADAS PARA LA REDUCCIÓN DE LAS EMISIONES NACIONALES?

7.-¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES SECTORES EN LOS QUE ES NECESARIA LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA Y QUÉ TIPO DE TECNOLOGÍA NECESITA MÉXICO PARA REDUCIR LAS EMISIONES DE GASES EFECTO INVERNADERO?

8.- ¿EN MÉXICO SE ESTÁ INVIERTIENDO EN LA CREACIÓN DE NUEVAS TECNOLOGÍAS? SI. NO ¿CUÁLES SON? Y ¿POR QUÉ?

9.- EN CASO DE QUE A NIVEL INTERNACIONAL NO SE DÉ LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA A CORTO Y MEDIANO PLAZO, ¿EL GOBIERNO MEXICANO TIENE ALGÚN PLAN, PROYECTO O PROGRAMA PARA OBTENER DE OTRAS FUENTES LA TECNOLGÍA NECESARIA PARA LA REDUCCIÓN DE LAS EMISIONES DE GASES EFECTO INVERNADERO?

10.- DESDE SU PUNTO DE VISTA ¿PODRÍA DECIRME QUE PASARÍA SI NO SE INVIERTE EN TECNOLOGÍA PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL PAÍS?

JULIETA GOMEZ 2 CAPITULO

2. Oportunidades de posicionamiento, las necesidades del mercado surcoreano.
La política económica llevada a cabo en México durante los últimos años de la década de 1980 y toda la década de 1990 encaminada a la liberalización del mercado, después de haber mantenido un régimen proteccionista y que se afianzó con la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte en 1992, ha dado lugar a la firma de diversos mecanismos de integración con regiones como la Unión Europea, y países como El Salvador, Guatemala, Chile e Israel, siendo el último el que se dio en 2004 con Japón. En total, México cuenta con Acuerdos de Libre Comercio con más de 40 países mostrando un déficit comercial frente a la mayoría de ellos, con la que queda expuesta la total dependencia que se tiene de las exportaciones dirigidas al mercado estadounidense.
La notoria falta de planeación en la aceptación de estos acuerdos ha llevado al país a la mencionada dependencia, pues se debe tomar en cuenta que deben establecerse nexos con economías similares pero complementarias; se puede considerar como un ejemplo representativo de esta situación a los Tratados de Libre Comercio que México tiene con países de América Latina, pues a pesar de que entre estos existen economías similares, no existen las condiciones para el óptimo intercambio comercial, ya que en términos generales su producción es equivalente y se encuentra destinada al mercado estadounidense, por lo que México no tiene muchas oportunidades de mercado dentro de América Latina.
El mercado surcoreano representa la opción para la diversificación debido a que su economía y producción se encuentran basadas en la industria pesada (construcción de automóviles, buques) por lo que la mano de obra se ha especializado en éste sector, concentrando a la mayor parte de la población en las ciudades y dejando a las zonas rurales desprovistas de trabajadores que produzcan los cultivos que Corea del Sur debe importar. No obstante, el proteccionismo del que fue objeto el sector agroalimentario es un obstáculo que aún hoy en día ha resultado difícil de franquear.
El apoyo gubernamental a industrias específicas se institucionalizó en 1973 con la promulgación del plan de promoción para la industria pesada y química, que pretendió promover a la industria del acero, metales no ferrosos, maquinaria, construcción de barcos y productos químicos . Uno de los principales objetivos que el gobierno surcoreano buscaba alcanzar, era consolidar una industria sólida que fuera capaz de competir dentro de la realidad internacional con actores que tenían ventaja y experiencia sobre ésta, por lo que a pesar de que durante los primeros años de la década de 1970 no existían compañías surcoreanas que tuvieran la capacidad financiera o la especialización científica para impulsar el desarrollo en este sector, se comenzó a dar la creación de centros de investigación y el otorgamiento de incentivos fiscales que lograron estimular la innovación tecnológica y el crecimiento en la producción para la consolidación de las empresas coreanas.
La serie de cambios que provocó el gobierno a favor del crecimiento económico y la integración de Corea del Sur al comercio internacional, aumentaron la brecha entre los ingresos rurales y urbanos, pues la mayor parte de la población se encontraba aglomerada en las principales ciudades industriales, dejando al campo sin fuerza laboral. Esta brecha fue la que contribuyó al desarrollo de la política proteccionista en el sector agroalimentario, misma que resulta característica en las economías de la región (Japón, Taiwán), debido a que durante la Segunda Guerra Mundial y los conflictos regionales consecuencia del contexto bipolar (Guerra de Corea), la escasez de alimentos fue una constante que determinó a los gobiernos a garantizar a toda costa la seguridad alimentaria.
El proteccionismo del gobierno surcoreano en el sector agroalimentario se dio durante la década de 1970 a través de subsidios principalmente al arroz y la cebada. A pesar de que los costos de producción eran elevados, el consumidor final no pagaba el precio real, pues éste lo absorbía el gobierno. Para este fin se introdujo al mercado la variedad de arroz Tong-il , cuyo cultivo resultaba favorecedor para el uso de fertilizantes que las industrias químicas producían, logrando una ganancia doble, pues por un lado se impulsaba la industria nacional y por otro se abarataban los costos de producción de los cultivos.
No obstante, en la década de 1980, el arroz Tong-il perdió competitividad debido a que las preferencias de los consumidores de las zonas urbanas cambiaron junto con el aumento en el nivel de vida de los mismos, pues los gustos en el consumo de alimentos cultivados se diversificaron hacia frutas, verduras y otros cereales. Además, para 1985 la mayoría de los agricultores abandonaron el cultivo de esta variedad de arroz debido a que el elevado uso de químicos tóxicos en los fertilizantes provocó enfermedades entre éstos, lo que se sumó a la impopularidad del cultivo entre los consumidores urbanos.
Corea del Sur formó parte del GATT (General Agreement on Tariffs and Trade) desde 1967, por lo que durante las negociaciones del Acuerdo sobre Agricultura de la Ronda Uruguay entre 1986 y 1994 (a partir de la cual se creó la Organización Mundial de Comercio), se agudizó el problema interno en el sector agroalimentario, pues debía darse la apertura del mercado como consecuencia de los compromisos que se adoptarían durante la Ronda.
El proteccionismo había provocado cierta incapacidad de competencia con el mercado internacional de cereales, pues los subsidios otorgados por el gobierno habían hecho a la industria sensible. Para Corea del Sur ha resultado de suma importancia su estancia en mecanismos de cooperación debido a su estatus de economía exportadora, por lo que para lograr la consolidación de las exportaciones en manufacturas a través de los beneficios que le brindaron su acceso al GATT y posteriormente a la OMC (Organización Mundial del Comercio), debió acceder al cumplimiento de una serie de compromisos en materia agrícola.
La liberalización en el sector agroalimentario se dio de manera gradual debido a que Corea ingresó al GATT como nación en vías de desarrollo, estado que le favoreció durante la década de 1990 para no desproteger completamente al sector que se ha visto vulnerado por la especialización en la industria pesada.

Resulta necesario un cambio en las estrategias y tácticas de negociación, aunque esto pueda significar un cambio negativo en el sector agrícola a corto plazo, ya que esto no ayuda a fortalecer la competitividad agrícola de Corea del Sur y contribuye positivamente a los intereses a largo plazo. Es tiempo de que Corea se de cuenta de que si el proteccionismo puede tener beneficios a corto plazo, a largo plazo desgastará la competitividad en la agricultura incrementando la carga en los consumidores.

capítulo II

Capítulo II. Panorama del agua en Estados Unidos

Una poblacion estimada de 307,006,550 habitantes en el 2009.
Los Estados Unidos depende de aguas subterraneas no renovables en un 50% de los casos para su uso diario y unos 36 estados de la Unión Americana ya presentan falta de agua.

2.1 Hidrografía estadounidense.

La hidrografía de Estados Unidos se compone en el centro del país en torno a la enorme cuenca hidrográfica del río Mississippi y sus afluentes los ríos Missouri y Ohio, con unos 2.980.000kms². Ríos que se encaminan directamente desde las montañas al mar. En cuanto a los lagos, sobresale el enorme conjunto de Los Grandes Lagos, a los que se añade los numerosos pantanos que se extienden por todo el país, y que abastecen de agua potable y de regadío a la población.

El río Mississippi es el más grande y caudaloso de Estados Unidos, con una longitud de 6.270 km2 (contando a sus afluentes) y un caudal medio de 12.740m³/s en la desembocadura. Forma un enorme delta que se adentra en el golfo de México.. El Mississippi atraviesa diez estados: Minnesota, Wisconsin, Iowa, Illinois, Missouri, Kentucky, Arkansas, Tennessee, Mississippi y Louisiana, y desemboca en un gran delta a unos 160 km aguas abajo de la ciudad de Nueva Orleans.

El río Missouri es afluente por la derecha del Mississippi. El río Ohio es afluente por la izquierda del Mississippi. Al norte del país se ubica el río Yukón, el más largo de Alaska.

Sin embargo, los ritmos de consumo estadounidenses están provocando cambios en la hidrografía nacional, como lo demuestra que los acuíferos de California se estén secando. El río Colorado está siendo explotado sin cesar, el cual tiene su fundamental importancia en ser la principal fuente de agua potable para California y Arizona, además de alimentar a la presa Hoover, la cual ha visto reducido su caudal a la mitad en los últimos años. Mientras que, el lago Mead, la mayor reserva de agua de Estados Unidos, sigue los mismo pasos presentando en los últimos años una notoria reducción de su nivel.




Es importante señalar que
“el 95% del agua potable de Estados Unidos es subterránea. Las fuentes de agua se están secando debido a que los granjeros de las praderas altas tejanas bombean el líquido más rápido de lo que la lluvia las rellena. El acuífero más grande de Estados Unidos, el Ogallala, se está empobreciendo a una tasa de 12.000 millones de metros cúbicos (m3) al año. La reducción total a la fecha llega a unos 325.000 millones de m3, un volumen que iguala el flujo anual de 18 ríos del estado de Colorado. El Ogallala se extiende de Texas a Dakota del Sur y sus aguas alimentan a un quinto de las tierras irrigadas de Estados Unidos. Muchos granjeros en las praderas altas están abandonando la agricultura irrigada, al darse cuenta de las consecuencias de un bombeo excesivo, y de que el agua no es un recurso inagotable.”

El caso se agrava dado que Estados Unidos, como modelo de país industrializado, necesita grandes cantidades de agua para mantener su ritmo de desarrollo. Es aquí que entra en juego la seguridad nacional, entendida como el “conjunto de políticas, estrategias, normas, instituciones y acciones que tienden a la armonización plena de los elementos constitutivos del Estado, protegiéndolos y salvaguardándolos de actos o situaciones de cualquier naturaleza, internos o externos, que perjudiquen o afecten de alguna manera su integridad o su óptimo desempeño y aprovechamiento en el impulso del proceso de desarrollo y el progreso del país en todos los órdenes.”

Bajo este concepto, la falta de un suministro de suficiente agua se convierte en una amenaza no convencional para la seguridad nacional al afectar la armonización de los Estados Unidos, poner en riesgo al desarrollo y la estabilidad del país tanto en la agricultura, industrias y consumo humano directo. La escasez hídrica tiene el potencial de crear conflictos dentro y fuera de los Estados, lo cual es importante al recordar que Estados Unidos comparte cuencas hídricas en el norte con Canadá y al sur con México.




No obstante que “América del Norte y América Central disfrutan del 15% de las aguas de la tierra para el 8% de sus habitantes” las necesidades apremiantes de la Unión Americana y “los conflictos por agua, entre otros recursos estratégicos, pueden desencadenar conflictos bélicos, escenarios violentos y acciones autoritarias por parte de los Estados nación; un contexto de fuertes implicaciones para la seguridad internacional.”

2.2 El agua como un factor de seguridad nacional

2.1.2 Uso del agua por sectores
Agricultura


Como se menciono anteriormente, la agricultura es el sector económico que más utiliza el agua, por lo que ante una creciente escasez hídrica en los Estados Unidos será el sector más afectado. El sector agrícola de Estados Unidos, corresponde aproximadamente a un 2% del PIB anual y emplea al 3% de la mano de obra estadounidense. La producción agrícola del país no sólo abastece al mercado interno sino que lo hace uno de principales países exportadores de productos agrícolas en el mundo. Los principales cultivos son de maíz, soja, cítricos, heno, papas, azúcar, arroz y uvas entre otras. La agricultura se caracteriza por estar altamente especializada y utilizar todos los elementos que le proporciona la revolución verde. Predominan las explotaciones con grandes extensiones de tierra pero, no es una agricultura extensiva. Esto hace de la agricultura estadounidense una de las más rentables del mundo. La producción no está directamente subvencionada mas tiene un sistema de protección de los precios mínimos que hace las veces de subvención.

La especialización regional permite distinguir seis zonas o regiones:
• Zona algodonera: en torno al Golfo de México, al sur de los montes Apalaches y en las zonas más favorables de las riberas del Mississippi.
• Los cultivos tropicales: en una estrecha franja costera en el Atlántico y el Golfo de México. Es dominante en Florida.
• Zona del maíz: ocupa toda la mitad este de Estados Unidos.
• Zona del trigo de invierno: se cultiva desde los montes Flint hasta los Apalaches y en una estrecha franja que llega a la costa.
• Zona de trigo: en las zonas más frías del norte y más secas del oeste. Se encuentra a continuación de la zona del maíz y al este de los Grandes Lagos.
• Zona de forrajes y ganadería: en las zonas más frías y húmedas, como el este de los Grandes Lagos hasta la costa atlántica.
Industrias
En Estados Unidos la industria de la energía eléctrica requiere un suministro constante de agua, y representa el 39 % de las extracciones del total de agua dulce. Las cataratas del Niágara, las presa Hoove y la Gran Coule, son pieza clave en generacion de energia hidraulica.

Tanto las plantas de combustibles fósiles como las de energía nuclear requieren alrededor de 140 litros y 200 litros de agua por kilovatio-hora de electricidad generada, respectivamente. La escasez de agua y la incertidumbre sobre la fiabilidad del suministro debido al cambio climático puede tener impactos significativos en las operaciones de estas industrias. Por ejemplo, en el verano de 2007, las condiciones de prolongada sequía obligó a la Tennessee Valley Authority a parar parcialmente su planta nuclear Brown Ferry, localizada en Alabama, debido a la alta temperatura del agua de refrigeración del río Tennessee. Por otra parte, los vertidos de las plantas de calefacción de energía tienen un efecto perjudicial en los ecosistemas de agua de calidad y locales, que se exacerba el agua que bajan los niveles.


Uso doméstico
El sesenta por ciento de las ciudades de Estados Unidos dependen del agua superficial para el suministro de sus poblaciones. La demanda de agua en las ciudades ha aumentado más rápidamente que la población debido a la creación de nuevas industrias. La demanda de agua en las ciudades del mundo industrializado ha subido constantemente.
Un ejemplo es Nueva York, ciudad que ha tenido que ir cada vez más lejos para asegurar un suministro seguro de agua, lo que ha llevado a conseguir el líquido hasta en las montañas de Castkill. Otra de las grandes ciudades de Estados Unidos, Los Angeles junto con sus ciudades satélites, obtienen sus recursos hídricos del río Colorado que se ubica a unas 150 millas de distancia. Mientras la escasez de agua continúe, se tendrán que buscar las provisiones de agua cada vez más lejos y a un mayor costo.

2.2. Problemas hídricos en el sur del país



Observando el mapa 1.3, se puede apreciar que es en la zona sur de Estados Unidos donde existe la presencia de sequía (lo cual se explica por el clima árido de la región) que si bien varía por temporadas se presenta como una constante en la zona. En el mapa sobresale California, que es uno de los estados más importantes del país y que además produce la mayor cantidad y variedad de productos agrícolas del país. De esto se puede pronosticar que ante la presencia de estrés hídrico en la región la productividad del sector agrícola estadounidense se vería en riesgo.
Si el sector agrícola se encontrara amenazado, esto afectaría directamente a la seguridad alimentaria de los Estados Unidos entendida como “el Conjunto de estrategias, políticas, normas, medidas y acciones tendientes a garantizar a la población el abasto y acceso permanentes incluso en previsión de continencias ambientales o de cualquier otra índole, en cantidad, variedad, composición, combinación, calidad y precio suficientes, adecuados y satisfactorios, de los alimentos y complementos requeridos para su cabal salud y bienestar y su pleno desarrollo y evolución, tanto individual como social”.

2.3 Problemas hídricos actuales
La reciente sequía que se ha hecho presente durante varios años en el sureste de Estados Unidos, ha traído consigo sorprendentes consecuencias: tanto económicas como políticas. Éstas han enfrentando a los estados entre sí en una batalla por los escasos recursos hídricos existentes. Las pérdidas no se han hecho esperar, ya que en área de cultivos importantes, por ejemplo, se sumaron más de $ 1,3 mil millones de dólares de pérdidas en 2007, según las estimaciones de The National Drought Mitigation Center de la Universidad de Nebraska.

Pero las consecuencias políticas que ha desencadenado esta sequía son aún más profundas. En marzo de 2008, dos legisladores de Georgia aprobaron una ley para mover la frontera norte del estado de Tennessee en una milla para corregir el error de un topógrafo de 1818. La medida se trató de un intento para acceder a los recursos del río Tennessee, y lo que logró fue iniciar el intercambio sobre el agua y los derechos sobre la tierra entre los estados.
En 2007, Carolina del Sur demandó a Carolina del Norte por un plan de dos ciudades de éste estado, Concord y Kannapolis, de retirar 10 millones de galones de agua al día desde el río Catawba. Por su parte, Alabama y Florida demandaron con éxito a Georgia por un plan estatal para el retiro de agua del Lago Lanier, la fuente principal de agua potable para la región metropolitana de Atlanta. Pero, también, éste lago alimenta al río Chattahoochee, que abastece de agua a las ciudades en Alabama y Florida. Si bien, los tres estados tienen un acuerdo desde 1989 sobre cómo dividir el agua, la reciente sequía ha exacerbado el problema.

En cuanto a las ciudades costeras, como el nivel del mar ha aumentado debido al cambio climático, éstas comunidades podrían perder hasta un 50% o más de sus suministros de agua dulce. Esto debido a la creciente amenaza de la intrusión de agua saldas en los acuíferos, lo cual se presenta como un verdadero riesgo para el abastecimiento de agua potable a lo largo de la costa este de Estados Unidos. A lo que se debe sumar un rápido crecimiento demográfico, bombeo excesivo de aguas subterráneas en comunidades costeras y el aumento del nivel del mar.

En gran parte de la Florida, incluyendo Miami, el suministro de agua dulce subterránea está amenazada por una combinación de exceso de extracción y la intrusión de agua salada. El Acuífero de Biscayne que suministra la mayor parte del Sur de Florida, se recarga principalmente con agua dulce de los Everglades. Si el nivel del mar aumenta causaría inundaciones de agua salada en algunas partes de los Everglades, amenazando tanto que los ecosistemas y el acuífero que se encuentra debajo de ella. Dadas las expectativas de aumento del nivel del mar, los funcionarios de Miami-Dade ahora estiman que costará el condado por lo menos 1,9 mil millones dólares en los próximos 20 años para mantener la calidad y suministro de agua potable zona.

En Carolina del Sur, para garantizar un abastecimiento potable, los funcionarios locales están desarrollando una instalación de desalinización a un costo de aproximadamente $ 6 millones.

En el 2008, el estado de Florida demando al Cuerpo de Ingenieros del Ejército por sus planes para reducir los flujos de agua de los embalses en Georgia en el río Apalachicola, el cual corre a través de Florida y de la frontera entre Georgia y Alabama. Ya que las descargas de este río son factores determinantes de la productividad biológica de la bahía.

La reduccion de la acumulación de nieve en las Montañas Rocosas, es la explicación que dan algunos científicos que consideran que el Lago Mead, fuente clave de agua para millones de personas en el suroeste de los Estados Unidos, podría agotarse en el 2021 si el consumo de agua en el futuro no se limita.

2.3.1 California
Dentro de los Estados Unidos, uno de los estados que sobresale es California con una extension de 410.000 km2 que le otorga el tercer puesto entre los estados más grandes de la federación, sólo atrás de Alaska y Texas. En cuanto a su población, que va en continúo aumento, se calcula que en enero de 2010 contaba con 38,255,508 de habitantes localizados principalmente en las áreas metropolitanas de Los Angeles, San Francisco y San Diego.

Tanto por su extensa superficie y población no es de sorprender que la economía de California no sea no solamente la más importante de entre todos los estados, sino que por sí sola constituya una de las mayores economías del mundo, considerada en el octavo lugar a nivel mundial en el 2008, después de Italia y antes de Rusia.
Las actividades que le han dando a California tan importante papel en la economía nacional y mundial son principalmente: la agricultura (California Central Valley), el entretenimiento y el ocio (Hollywood), el turismo, además de importantes industrias de alta tecnología (Silicon Valley) como la aeronáutica, la técnica espacial, la informática, la electrónica y la industria médica. Sólo hace falta recordar que gigantes informáticos como la compañía Apple Inc. y Hewlett-Packard se encuentran establecidas en California. Cabe destacar que todas las actividades mencionadas son grandes consumidoras de agua.

La agricultura es una actividad clave para California, ya que no sólo cuenta con numerosos y extensos cultivos de cítricos, sino que produce cerca de 400 productos agrícolas, en lo cuales ahora también se incluye la producción de vino en el Valle Napa. Aporta aproximadamente la mitad de las frutas frescas, hortalizas y frutas de nuez que consumen los estadounidense. Por si fuera poco, el sector agrícola californiano representa un 15% de todas las exportaciones de alimentos que realiza Estados Unidos.

Dado las características de California, el riego ha sido un factor clave para convertir al estado en todo un granero, pero se debe apreciar que no todos los sembradíos tienen el mismo impacto en el uso del agua. “Los cultivos extensivos, por ejemplo, utilizan el 56% de las tierras bajo riego, usan el 63% del agua pero solo aportan el 17% de la facturación agrícola. Las hortalizas, por el contrario, representan solo el 16% de la superficie bajo riego, utilizan el 10% del agua y generan un 39% de la facturación agrícola total.”

En el Oeste de Estados Unidos el agua es movilizada y dirigida hacía los espacios agrícolas que son cada vez más extensos, para lograrlo es que desde años atrás se modificó el curso de los ríos lo que llevó a la creación de la presa Hoover, además de crear reservas ratifícales de agua como el lago Mead y el Powell, con el fin de poder tener un suministro seguro tanto para la ciudades como para los campos de esta parte del país.

Como resultado es que actualmente el río Colorado sólo llega esporádicamente al mar. “Esas transferencias masivas, más que responder a una real necesidad, fueron desarrolladas sobre la base de una lógica de maximización de la producción agrícola y de dominio de la naturaleza como factor de producción.”

El mencionado Lago Mead, formado en el curso de río Colorado, es una fuente de abastecimiento para ciudades tan importantes como Los Angeles, San Diego, Las Vegas y Phoenix, además de ser utilizada para el riego de extensas áreas agrícolas de California y Arizona. Aun con su vital importancia, tampoco está a salvo, ya que de continuar con el uso actual que se le da más, si no se reduce la contaminación y se implementan medidas de protección, investigadores de la Universidad de California, prevé que corra el riesgo de desaparecer para el 2021. Los pronósticos acerca de la generación de hidroelectricidad también son negativos, con un 50% de probabilidades que para 2017 los niveles de embalse hayan caído tan bajos que no permitan.

Los problemas hídricos de California no son nuevos y han representado un gran problema para el estado por mucho tiempo. Actualmente, la sequía aparece como una gran amenaza para California tanto para su enorme agricultura como para sus otras industrias en donde destaca la computacional, que son fuertemente dependientes del agua. La esquía y la falta de agua no sólo significa menos agua para la agricultura, un mayor precio por precio para ciertos vegetales o frutas, pérdida de trabajos, sino que también implica una amenaza par a la seguridad alimentaria.

Incluso en este estado, el precio del agua aumentó en un 14% efectivo el primero de enero de 2009. La legislación estatal también ha cambiado para hacerle frente a la escasez hídrica, ya que en 2007 se adopto una medida que requería que todos los excusados vendidos en el estado no usaran más de 1.6 por descarga y se prevé que para el 2014 no usen más de un galón.

Por la importancia remarcada de California para la federación y la vital importancia del agua para cualquier país, sobretodo considerándose de unos de los países más industrializados del mundo, es de esperarse que las políticas públicas de Estados Unidos respecto al agua no solamente tengan repercusión dentro de su territorio sino que inclusive traspasen fronteras.

Todo lo anteriormente mencionado hace referencia a que la crisis hídrica en California no es simplemente un problema local, ya que todo el suroeste de Estados Unidos se encuentra en la misma situación de un sobre uso de agua, sequía y contaminación del agua. Pero, California cuenta con la ventaja de tener un amplio presupuesto y de ser un estado con costas lo cual le permitiría construir estaciones desanilizadoras, que si bien son onerosas, cumplen con su fin de proveer de agua fresca.